



- SCHUMACHER (11'12")
- LENISIO (13'29")
- ARI (29'01")
Aún sin lujos, Brasil puede ganar muy claramente, como lo demostró este domingo en Río de Janeiro al derrotar a Italia por 3-0 y quedar prácticamente clasificada para las semifinales de
Con la tensión de una final. Así se jugó el primer tiempo. Los dos salieron con la premisa de cuidar el cero en el arco propio, pero esa fue la única similitud. Porque Brasil, como siempre, arrancó con dos hombres de características ofensivas (Marquinho y Lenísio), pero Italia puso sólo uno (Adriano Foglia).
Las consecuencias se empezaron a ver al promediar la etapa, después de esos cinco primeros minutos furiosos durante los cuales Alexander Feller y Tiago taparon un par de remates francos cada uno. El ingreso de Betão, un pívot grande y de referencia, le dio mayor peso al ataque brasileño, obligando a Italia se defenderse cada vez más atrás. De hecho a los 9', ya había cometido su quinta falta...
En un esquema así, las distracciones se pagan. Y Brasil facturó cuando Schumacher picó al vacío en un tiro de esquina, recibió el pase de Marquinho y anotó el 1-0 (12'). La ventaja no relajó los dueños de casa, que segundos después casi vuelven anotar, pero Feller le tapó a Vinicius su remate desde el segundo punto penal. Sin embargo nada pudo ante Lenísio, que remató cómodamente al gol tras una gran jugada de Wilde.
Sin Betão ni Marcio Forte, expulsados luego de una escaramuza al final de la primera etapa, el segundo tiempo arrancó con menor intensidad, aunque Brasil siempre tuvo la iniciativa. De tanto ir, Ari aprovechó un rebote en un defensor tras un disparo de Falcão para anotar el 3-0 (30').
Recién allí Alessandro Nuccorini junto a Foglia y a Sandro Zanetti, pero ya era demasiado tarde. Brasil cuidó energías y se fue a esperar el resultado de Irán y Ucrania para saber si era semifinalista del torneo o debía asegurar su lugar el próximo martes ante Ucrania.